Cuando la ambientación se vuelve tan importante como la atracción
Con Deep in Africa, Phantasialand no se limita a añadir una nueva montaña rusa. El parque crea un universo completo de callejuelas, fachadas, vegetación y perspectivas en el que la atracción parece surgir del decorado en lugar de estar simplemente colocada en él.
Black Mamba se convierte así en uno de los símbolos más claros de la nueva ambición del parque. La atracción aporta sensaciones fuertes, pero sobre todo actúa como columna vertebral de una zona que aún hoy figura entre los espacios más memorables de Phantasialand.