Cuando el espacio escasea, el relieve se convierte en parte del escenario
Klugheim sustituyó a la antigua zona Silver City y dio al parque uno de sus universos más impresionantes. La roca esculpida, los callejones estrechos, las pasarelas y los puntos de vista muy cercanos a los raíles crean una sensación de densidad que encaja perfectamente con la forma tan propia de construir de Phantasialand.
Taron y Raik son los dos pilares de la zona, uno espectacular y muy rápido, el otro más accesible, pero sobre todo es el conjunto escenográfico lo que deja una impresión duradera. Para muchos visitantes, Klugheim resume por sí solo lo más ambicioso que sabe hacer Phantasialand.